viernes, 13 de febrero de 2009

El miedo y su ficción

Miedo sería abrir azarosamente un libro en la página 22 durante un día nublado en el poblado de La Candelaria y que, por la impresión, se me cayeran todos los dientes y, aunque quisiera levantarme, un payaso con cara de perico se burlara de mí. O bien, que me cayera un ratón en la cara mientras duermo. O tal vez que un cholo sacara su navaja para quitarme la lap donde traigo los seis capítulos de mi tesis recién terminada y sin respaldo. O quizá, que un hombre lobo, cuyo amo es un vampiro guapo y misterioso, me atacara mientras me bajo del carro para ir a la tienda y me arañara mi bella pero varonil cara.

La muerte pasa, según mis miedos, a segundo plano.

raton perez